PAGO POR SERVICIOS AMBIENTALES EN MEXICO

Los días 18 y 19 de julio se realizó en la ciudad de México el taller sobre la situación actual y los objetivos de futuro del Programa de pago por Servicios Ambientales (PSA) cuya responsabilidad recae en la Comisión Nacional Forestal.
El taller, organizado por la Conafor, el Instituto Nacional de Ecología, el Comité Técnico Consultivo del PSA y por el Tyndall Centre for Climate Change Research, contó con la participación de especialistas, de representantes de organizaciones no gubernamentales, consultores, funcionarios públicos y de públicos y propietarios de bosque. No más de medio centenar de personas, durante un día y medio se ocuparon del tema que ha convertido a nuestro país en uno de los pioneros del mundo en la implementación de políticas públicas para atender uno de los problemas que tienen que ver con el cambio climático: la pérdida de la capa vegetal que deriva en la erosión del suelo, la escasez del agua, los desastres naturales y la mayor pobreza de la población que vive en el campo.
De acuerdo con el resumen presentado para los participantes del taller, se sabe que el programa de Pago por Servicios Ambientales Hidrológicos, se ha implementado en México desde el año 2003. Desde entonces, mediante el fondo de recursos públicos  que maneja la Conafor, se han beneficiado 315 comunidades y ejidos poseedores de 212 mil 351 hectáreas, las cuales, se supone, se encuentran en mejores condiciones de conservación, y prestan servicios ambiéntales de mejor calidad comparados con los que naturalmente pudieron ofrecer.
También se supo que durante esos años fue la región forestal del norte del país la principal beneficiaria, mientras que, en el sur, Oaxaca concentró los mayores recursos de inversión pública.
Para el pago por los servicios ambientales hidrológicos la Comisión Nacional Forestal ha definido las áreas estratégicas merecedoras de ése beneficio. Todas ellas, se supone, tienen que ver con la mayor captación de agua, localizadas en las regiones cercanas a poblaciones importantes. En Zihuatanejo, de la región del filo mayor, solamente al del territorio del ejido Mineral Real de Guadalupe y San Ignacio, están en el mapa de la Conafor como zonas elegibles para recibir dicho pago.
Claro que el incentivo económico que se otorga no se obsequia sin preámbulo. Para ello tiene que mediar la solicitud de los dueños del bosque, sean estos ejidatarios o pequeños propietarios. La solicitud, como se podrán imaginar, difícilmente la pueden elaborar los dueños del bosque si no cuentan con el auxilio de un equipo técnico que los asesore y acompañe. Tampoco es suficiente que se esté dentro del plazo que la Conafor establece para la presentación de las solicitudes, las cuales siempre resultan superiores al monto de recursos que se destinan a dicho pago, se trata de que los beneficiarios presenten un plan en el que se establece que realizarán actividades de conservación, tales como la vigilancia, prevención y combate a los incendios, a la presencia de plagas, tala y caza ilegal.
El incumplimiento de esas tareas mínimas supervisadas por la Conafor, puede provocar la suspensión del apoyo y la mayor debilidad de esas zonas elegibles. Ahora bien, se supone que una de las cualidades características de los beneficiarios es que su grado de organización sea superior a los demás, pues sobre esta recaerán las actividades comprometidas para la salud del bosque y la eficacia de la conservación.
En la primera parte del taller los especialistas contextualizaron la problemática nacional que enfrenta la conservación del bosque y también el grado de efectividad del programa. Los responsables del tema fueron especialmente rigurosos en su evaluación, aunque también fue evidente su carencia de una visión de conjunto porque su análisis se basó en sólo una parte de la problemática, tanto porque se revisó parcialmente la información disponible y porque las encuestas se limitaron a pocas comunidades. Aún así, resultó interesante conocer los resultados.
Fernando Ruiz Noriega, consultor de la Conafor, en su presentación ejemplificó la escasa rigurosidad de los consultores en la elaboración de sus proyectos, así como la falta de conocimiento de los profesionales que acompañan las solicitudes y gestiones de los propietarios del bosque que presentan proyectos forestales de captura de carbono. Propuso que se revisen los mecanismos de asignación de recursos y también los criterios de elegibilidad de los beneficiarios para apostarle sólo a los proyectos que demuestren factibilidad; que se verifique la capacidad científico-técnica de los consultores e impulsar la capacitación de los beneficiarios del programa.
Por su parte Carmen González Sobernis, también consultora de la Conafor, dijo que el resultado de sus encuestas aplicadas en comunidades rurales del sur de país da cuenta de una falta de información de sus habitantes sobre su participación en el PSA. Con frecuencia se encontró con casos en que los ejidatarios y comuneros ni siquiera conocen el programa y menos cuando se habla de captura de carbono. Dijo que en algunas comunidades el pago que reciben por los servicios ambientales de su busque ha generado conflictos que quizá se deba a la falta de transparencia tanto de los mecanismos oficiales como en el destino que las autoridades locales dan a esos recursos. Recomendó que la Conafor se acerque más a las comunidades y que se trabaje más en la capacitación de los beneficiarios. También detectó que hay incertidumbre en las comunidades ante el anuncio de que el PSA se terminará a los cinco años. ¿Que pasará con el bosque y con sus ingresos después?
En las mesas de discusión se destacó, por ejemplo, que el PSA es poco equitativo y justiciero porque por lo general se apoya al o los propietarios que en mayor riesgo tienen sus predios y no a quienes verdaderamente están ocupados en cuidar. Se paga, por ejemplo, a quienes sufren de tala clandestina con el argumento de que cuidarán y hasta reforestarán, sin embargo a quienes tienen un bosque sano, se les relega. Se promueve y apoya a los habitantes en mayor marginación con el argumento de que se ayuda a que salgan de la pobreza, como si el programa hubiera sido diseñado para combatir la marginación. Se razonó que si el objetivo es preservar el recurso forestal, se entiende que debe incentivarse a quienes están afectando al bosque para que dejen de hacerlo, porque en la idea de que la inversión impacte más, no interesa apoyar a quienes ya están conservando, sino incrementar las áreas de conservación con la adición a ése propósito de quienes destruyen el bosque.
Otro tema importante en las discusiones versó acerca del monto que se paga por hectárea, el cual fue calculado a partir del rendimiento promedio del cultivo del maíz en zonas temporaleras. De ahí que se justifique la criticable cantidad de 300 pesos por hectárea por año. Situación que llevó al debate sobre la importancia de traducir a pesos y centavos el verdadero valor de los servicios ambientales del bosque.
Una postura que prevaleció sobre el monto de pago por los servicios ambientales hidrológicos es que si de valorizar los servicios ambientales se trata, se debe tomar como referencia la rentabilidad que observa la agricultura de riego. Obviamente, planteadas así las cosas, el razonamiento llevó a la conclusión de que quienes tienen que pagar son los grandes consumidores y contaminadores del agua, como son los industriales, PEMEX, CFE.
Todos estos grandes temas incluyeron el asunto del mercado, pues habiéndose definido a los propietarios del bosque como poseedores de bienes cuyo valor se debe preservar para la salud del planeta, la consecuencia es identificar a los consumidores de dichos bienes como el agua, el ambiente limpio, el clima, la diversidad biológica, el paisaje. Y como nadie en la tierra puede vivir sin dichos bienes, la cuestión entonces se reduce a buscar que cada quien pague lo que corresponde. En este sentido se dejó claro que el fondo de dinero público que se aplica en el pago de servicios ambientales, no debe verse como un subsidio a los poseedores del bosque, sino un subsidio a la población en general consumidora de esos bienes, tangibles e intangibles.
Mi humilde aportación en este tema y que quizá no es responsabilidad de la Conafor, consistió en plantear la conveniencia de una campaña nacional para educar a los poseedores del bosque en el sentido de que valoren la riqueza que tienen, de tal manera que si se canaliza el trabajo de los científicos para traducir en pesos el valor de dichos bienes, los dueños de esos recursos puedan ver la conveniencia de cuidarlos con el apoyo técnico más a la mano, de organizarse y buscar los mecanismos adecuados para cobrar por ellos.
Doña Eglantina Canales, representante de una ONG que trabaja en Coahuila fue invitada para exponer las experiencias locales que han desarrollado para cuidar el agua que abastece la ciudad. Dijo que su esfuerzo ha sido canalizado en educar a la población para unir esfuerzos en el campo y en la ciudad en torno al objetivo común de cuidar el agua y limpiarla. Coordinados con las autoridades locales han podido conseguir el apoyo de los usuarios del servicio de agua potable para pagar un porcentaje de su recibo que se canaliza a un fondo manejado por la organización civil con el cual se paga una cuadrilla permanente de campesinos que se ocupan de prevenir incendios y de mantener la salud de bosque. También financian proyectos de los dueños del bosque encaminados a la preservación de la capa vegetal. En cuatro años han logrado incorporar a la red de donadores voluntarios, a más de 20 mil usuarios del servicio del agua. Dice doña Eglantina que las condiciones para lograr la participación social han sido la transparencia en el manejo de los recursos y la rendición de cuentas.
Ahora en la cuenca que abastece de agua a la ciudad todo mundo se preocupa y cuida el agua. En los poblados que se asientan a lo largo de la cuenca sus habitantes están resolviendo del problema de la basura localizando lugares adecuados para su depósito.

2 comments

  1. sara lopez

    hola mi nombre es Sara y me parecio muy interesante tu reseña. quisiera saber si me puedes facilitar más información de como transcurrio este foro. te lo agradeceria mucho. es para completar mi trabajo de tesis. espero tu respuesta. y de antemano gracias.

  2. Honorio Hurtado Arbildo

    Hola, quisiera informacion sobre el programa de pago para la proteccion de bosques amazonicos en el peru. espero respuesta, muchas gracias

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